La pregunta sobre si comprar o arrendar su próximo vehículo no es algo nuevo. La buena noticia es que ambas opciones tienen ventajas según sus preferencias y estilo de vida. Aunque yo me identifico con un cliente ideal de arrendamiento, entiendo que no es igual para todos. Tal vez podamos aprender una lección con la fábula de Esopo “El ratón de ciudad y el ratón de campo” y ver los beneficios de cada uno.
En una larga carretera rural vive un hombre que ama a su vieja camioneta. Oso, como la llama, tiene todo lo que necesita: desde la pintura metalizada hasta las llantas de 20 pulgadas y la barra estabilizadora en la parte posterior. Unos pagos más y el título es suyo. De repente, un día llega su primo de la ciudad con una reluciente camioneta nueva.
Su primo desciende, pasa los dedos por el brillante acabado perlado y lo saluda diciendo: “¿Qué opinas? La tengo desde hace pocos meses. Creo que tal vez quieras tener algo nuevo también. ¿Quieres dar una vuelta?”.
Se suben a la camioneta nueva y el hombre queda encantado con los asientos de piel de su primo y el almacenamiento debajo del asiento con traba. “¿Qué es esto?”, pregunta el hombre señalando la gran pantalla en el tablero.
“Muchas camionetas nuevas vienen con la última tecnología, como pantalla en el tablero, conectividad Bluetooth y cámara de visión trasera, que facilita el estacionamiento en la ciudad,” respondió el primo.
Al escuchar eso, el hombre se da vuelta y mira a su polvorienta camioneta estacionada frente a su casa. De repente, ya no está tan satisfecho y dice: “¿Qué estamos esperando? ¡Vamos!”.
A medida que pasean por el campo con estilo, el hombre dice: “¡Esto te debe haber costado un ojo de la cara!”.

“En realidad, mis pagos son más bajos de lo que pagaba por mi camioneta vieja”, dice el primo. “Decidí arrendar esta. Con mi permuta, no hubo necesidad de realizar un pago inicial. Hice el pago del primer mes y cubrí el monto adeudado al momento de firmar y luego salí del concesionario con mi camioneta nueva”.
“Guau. ¿Qué dijo tu padre cuando la estacionaste en su garaje? Seguro tiene grandes planes para aumentar la eficiencia del motor y personalizar la pintura”.
“Bueno, como es un arrendamiento, no puedo hacer modificaciones en realidad”, explica el primo. “Además, ya tiene todo lo que quiero. Y la mayor parte de mi mantenimiento se hará en el concesionario porque está bajo garantía durante toda la duración del contrato”.
Perplejo, el hombre pregunta: “¿Así que no podrás agregarle detalles personalizados ni instalarle un enganche? ¿No podrás colocarle ruedas de 20 pulgadas? ¿Qué harás con el lodo y los viajes a campo traviesa? ¿Puedes al menos conducirla todo lo que quieres?”.
“Algo así”, responde el primo. “Firmé un contrato de 36 meses que me permite hasta 36,000 millas. Busqué la opción de agregar más millas, pero al final decidí que no era para mí. Probablemente no las necesite porque casi no salgo de la ciudad”.
Mientras regresaban a la casa del hombre, este dijo “es muy tentadora la idea de tener algo nuevo”.
La conversación continúa durante la cena, cuando el hombre pregunta: “¿Entendí bien? Tienes una camioneta nueva con la última tecnología con pagos mensuales más bajos que con tu préstamo anterior. Sin embargo”, continúa: “tienes un límite de millas y no le puedes hacer cambios a la camioneta”.
“Es verdad”, respondió el primo. “Pero tiene garantía y al final de arrendamiento, tengo la opción de entregarlo y arrendar un modelo aún más nuevo, por lo general con un pago mensual inferior al de la compra”.
Luego de considerarlo, el hombre le dice a su primo mientras salía: “estoy contento por ti y tu camioneta nueva, pero creo que conservaré a Oso un tiempo más. Extrañaré el sonido gruñón de su motor todas las mañanas. Nunca sé adónde iré el fin de semana y no quiero preocuparme por pasarme del millaje. Además, el tiempo que paso con papá personalizando mi camioneta me llena de recuerdos.
“Además, una vez que realice el último pago, Oso será mía, completa y absolutamente. El arrendamiento no es para mí, pero parece una buena opción para ti”.
Y con eso, el primo se subió alegremente a su nueva camioneta y se marchó. Y el hombre volvió su atención a su amada Oso, para darle el tan merecido lavado.
Como se describe aquí, ambas opciones de financiación ofrecen beneficios. Lea más acerca del arrendamiento y explore sus opciones de compra para saber cuál es la correcta para usted.
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